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Animación lectora "El guardián de la Luna"

El deseo lector. Para mí ahí está la clave, el quid de la cuestión. Todos somos corresponsables de fomentar y alimentar (para mantener) el deseo lector en nuestros niños. Y digo todos refiriéndome a padres y educadores. Porque considero que hablamos de una meta que se alcanza después de un largo recorrido que da comienzo cuando el niño es un bebé y que continua hasta que es un adolescente, casi adulto. Hay que acompañar a los bebés, niños y adolescentes de diferente modo y con diferente intensidad y enfoque dependiendo de múltiples factores, y no es fácil acertar. Me atrevería a decir que es muy difícil, y todo un reto.

Nunca recibí en mi pasado como estudiante una animación lectora, pero me parece un método fascinante para atrapar a los chavales en el maravilloso mundo de la lectura. Yo fui más bien víctima de las dichosas fichas. Tuve la suerte de tener interesantes colecciones en mis manos que arraigaron en mí la lectura como un entretenimiento, pero desde luego tengo que decir que, en mi caso, fue algo que aprendí en casa más que en el colegio. Allí se premiaba a quien más fichas había hecho cuando llegaba el final de curso, pero aparte de obligarme a leer libros que me parecían sumamente aburridos (y que leía lo más rápidamente posible para poder leer después lo que a mí realmente me apetecía), no recuerdo que ningún maestro me animara a leer un libro y me acompañara en el entendimiento de lo que tenía entre manos. Menos mal que no lo necesitaba para animarme a leer...

Me parece todo un descubrimiento la animación lectora, y confieso que hasta que no empecé a estudiar este grado, ni sabía de su existencia. Tampoco sabía que existían las tertulias dialógicas… para mí leer era leer para mí misma, y después recomendar a mis familiares y amigos lectores aquello que me había gustado; y recopilar intereses de estas mismas personas para incorporar a mi Kindle. En el fondo, es una forma de animación a posteriori, para lectores ya consolidados.

Centrándome en el curso para el que voy a plantear mi animación lectora (6º de Primaria), considero que podemos encontrarnos con diferentes tipos de lectores. Doy por hecho que la mayoría (salvo casos especiales), llegados a este curso, descifran y comprenden lo que leen, a nivel connotativo. Pero nos podemos encontrar con situaciones mucho más complejas de “remediar”, y es que a muchos de ellos posiblemente no les guste leer, no disfruten con ello, y no consideren en absoluto la lectura como actividad de ocio, entretenimiento o incluso diversión. Y a estas edades puede ser muy complicado inculcar el placer por la lectura en aquellos niños que no lo tengan. Pero, aunque sea complicado, es labor del maestro el intentarlo. Y qué mejor ambiente que el aula, con otros niños que sí que leen por placer, para fomentarlo y empujarlo. Como expone Labajo (s.f. a, p.47) “No podemos permitir que nuestros alumnos se alejen de la lectura por nuestra causa”, y al mismo tiempo, respecto a la lectura, “… hay que practicarla para no olvidarla […] hay que lograr que arraigue y convertirla en una necesidad espiritual y vital”. El objetivo de la animación lectora es, según Labajo (s.f. b, p.17), “mostrar a los niños, de forma práctica, cómo debe leerse e interpretarse cualquier texto literario”. Según lo entiendo yo, cuando un niño sabe leer e interpretar, cuando empieza a relacionarse con los libros (porque para mí un libro no es algo que se lee sin más, sino que se interpreta y despierta tu imaginación, intriga, etc…), es cuando empieza a disfrutarlos. Y poco a poco, libro a libro, se practica, perfecciona y domina el arte de leer. Y cuando se domina algo es cuando más se disfruta con ello.

Haciendo una breve revisión del pasado, en otras asignaturas de este grado hemos confeccionado talleres de lectura. He consultado apuntes y trabajos realizados en años anteriores, y he podido comprobar que en el área de Lengua preparé un taller de optimización de la comprensión lectora en el que el objetivo general era mejorar esta comprensión, y como objetivos específicos estaban, entre otros:
  • Fomentar una lectura activa e intencional.
  • Acostumbrar a los lectores a activar conocimientos previos a la lectura y a hacerse preguntas e inferencias sobre lo que van a leer, de forma que se establezca un ambiente previo a la lectura que favorezca la comprensión.
  • Elaborar, organizar y evaluar la información de un texto.
  • Practicar el uso de representaciones mentales visuales (en lugar de palabras).
  • Trabajar la memoria explícita.
  • Relacionar ideas y conceptos.
  • Sintetizar información en la memoria operativa.
  • Desarrollar estrategias cognitivas para mejorar la atención y la memoria.
  • Favorecer la comunicación entre iguales mediante las tertulias sobre los libros leídos y así comprobar el nivel de comprensión logrado por uno mismo.
  • Motivar a los niños a leer (es un objetivo que viene derivado de la consecución del resto de objetivos, ya que es conocido que a un niño le motiva hacer algo bien y entender lo que está haciendo).
Revisando los objetivos específicos, veo que en el último lugar aparece el motivar a los niños a leer, y que conseguir esto lo relacionaba directamente con conseguir todo lo anterior. Pues bien, es posible que así sea, pero en esta animación lectora se empieza por lo que para mí era el final o el resultado del taller desarrollado el año pasado. ¡Qué curioso! Pero tiene todo el sentido del mundo. Si trato de hacer un paralelismo, ¿cómo aprende un niño a montar en bicicleta? La respuesta es fácil: ¡haciéndolo! Practicando, cayéndose, practicando de nuevo, sufriendo y al mismo tiempo disfrutando de ello hasta que lo consigue, y después, perfeccionándolo, yendo cada vez por sitios más complicados, explorando con su bicicleta lugares que no conocía… Si montar en bici es algo divertido y se aprende así, ¿por qué la lectura no vamos a aprenderla mediante el juego y la experimentación, en nuestros ratos libres o de ocio? Y de la misma forma, si tenemos todos muy claro que lo que se aprende desde pequeños se aprende mejor y con mucha más facilidad, creo que es más que obvio que como futuros educadores tenemos que enseñar a nuestros alumnos a disfrutar de la lectura para llegar a convertirla en una afición. Como dije al principio, para mí esa es la clave.

ANIMACIÓN LECTORA
Para esta animación lectora he decidido elegir como lectura la que seleccioné para la actividad del primer bloque. Se trata del libro “El guardián de la Luna” de Jordi Sierra i Fabra. Podéis ver la ficha bibliográfica en https://atrapadaenlabiblio.blogspot.com/2019/10/fichabiblio-grafica-titulo-elguardian.html. Como es una entrada bastante extensa, copio a continuación algunos extractos a modo de recordatorio (los pego en cursiva, para diferenciarlo del trabajo actual).

Ficha bibliográfica
Título: “El guardián de la Luna”
Autor: Jordi Sierra i Fabra
Ilustrador: Pablo Núñez
Editorial: Anaya
Fecha 1ª edición:  Octubre 1994
Curso: Sexto de primaria (niños de 11-12 años)

Temas
El tema principal de este libro, según lo interpreto yo, es cómo con paciencia, disciplina y trabajo se puede llegar a conseguir lo que se anhela desde que se es pequeño. Hay que vencer los miedos y las dificultades que te encuentras en el camino, pero siendo tenaz y trabajando en ello se puede conseguir lo que se desea.


Como tema secundario destacaría la historia de cómo la Tierra ha sido devastada por la humanidad y cómo todos sus habitantes tienen que huir a otros mundos artificiales en otros planetas para sobrevivir, mientras que el protagonista y sus padres deciden permanecer en la Luna. Esta decisión la toman por un doble motivo: por un lado, son fieles a la Luna, que les ha dado cobijo y era su lugar de trabajo ya que el padre del protagonista era el “guardián de la Luna” (puesto que heredará el hijo, cuando éste muera), y por otro, porque desde allí estarán cerca de sus orígenes para volver cuando sea posible. De esta forma, un tema secundario es la importancia de la conservación de nuestro entorno y de no olvidar de dónde venimos. Otro tema secundario serían las relaciones entre padres e hijos, y cómo el vínculo familiar que se establece desde la infancia perdura a lo largo de toda la vida.

Aunque este libro según la editorial es “A partir de 12 años”, yo creo que es adecuado para niños de sexto de primaria, entre 11 y 12 años. En este curso, y también en el anterior, empiezan a mirar al futuro con otros ojos, ya que son los “mayores” del cole, y cabe esperar que estén preocupados por ello, ya que la transición de la escuela de primaria al instituto de secundaria puede ser una causa de estrés (Eccles, 2000, 2003; Seidman, 2000 recuperado de Santrock, 2006, p.415) y tiene lugar en un momento en el que se producen otros muchos cambios de forma simultánea tanto en el individuo como en la familia y en la escuela. (Santrock, 2006, p.415 y 416)

Uno de los motivos para realizar la animación lectora con este libro es que cuando lo leí para el trabajo del primer bloque, me resultó impactante. Al haberlo leído varias veces, tanto hace unas semanas como ahora, lo tengo muy interiorizado. Por otro lado, se sabe que el maestro que trate de educar a sus alumnos en la lectura deberá apasionarse con ella antes que nada (Tonucci, s.f, p.3). Considero que estos dos ingredientes son un buen punto de partida para diseñar bien una actividad como esta.

Descripción de la actividad
La animación lectora se va a llevar a cabo en la biblioteca. Hay varios motivos por los que planteo que los niños se desplacen a la biblioteca:
  • Desconectar durante este espacio de tiempo del entorno aula, asociado muchas veces a la clase magistral donde lidera el maestro y ellos no tienen tanta participación. Es importante que detecten desde el primer momento que ellos van a ser los protagonistas.
  • Si queremos que conecten con los libros, ¿qué mejor forma que rodearles de ellos?
  • Fomentar que en cada una de las sesiones se sienten de forma aleatoria. Para ello se llevará a cabo una distribución aleatoria de sitios (se explicará más adelante con un ejemplo). El objetivo perseguido es que como las actividades van a ser mayormente dialógicas, pueden tener opción de tener cerca a diferentes compañeros (sabiendo que va a ser muchas veces inevitable que comenten a media voz con el compañero que tengan a su lado).

El libro tiene la siguiente estructura. Para cada capítulo se especifica el número de hojas, entre paréntesis:
  • Primera parte: “En un lugar llamado Tierra”
    • Capítulo 1: Páginas 11 a 17 (7).
    • Capítulo 2: Páginas 18 a 23 (6).
    • Capítulo 3: Páginas 24 a 30 (7).
    • Capítulo 4: Páginas 31 a 37 (7).
    • Capítulo 5: Páginas 38 a 40 (3).
    • Capítulo 6: Páginas 41 a 44 (4).
  • Segunda parte: “La viajera de las estrellas”
    • Capítulo 7: Páginas 47 a 51 (5).
    • Capítulo 8: Páginas 52 a 56 (5).
    • Capítulo 9: Páginas 57 a 61 (5).
    • Capítulo 10: Páginas 62 a 67 (6).
    • Capítulo 11: Páginas 68 a 72 (5).
    • Capítulo 12: Páginas 73 a 75 (3).
  • Epílogo: Páginas 76 a 78 (3).

La animación lectora se desarrollará a lo largo de 10 semanas, en sesiones de una hora cada semana. Comienza con una sesión de animación lectora a la que seguirán 10 ciclos de lectura individual seguidos de sus correspondientes 10 sesiones de actividades relacionadas con la lectura en cada ciclo. En la última sesión se realizará el cierre de la actividad.

La lectura del libro se va a plantear por fases, de la siguiente forma:
  • Semana 1: Capítulo 1.
  • Semana 2: Capítulo 2.
  • Semana 3: Capítulo 3.
  • Semana 4: Capítulo 4.
  • Semana 5: Capítulo 5 y 6.
  • Semana 6: Capítulo 7.
  • Semana 7: Capítulo 8.
  • Semana 8: Capítulo 9.
  • Semana 9: Capítulo 10.
  • Semana 10: Capítulos 11 y 12. Epílogo.

Sesión inicial: actividades previas a la lectura
Esta primera sesión es una de las más importantes, porque en ella se tiene que conseguir captar la atención de cada uno de los alumnos y conseguir despertar el interés por la lectura planteada. El día planificado para la sesión, sin previo aviso, se les dirá a los alumnos que vamos a ir a la biblioteca, pero que no vamos a leer. Esto posiblemente ya siembre cierta expectación, porque normalmente ir a la biblioteca es sinónimo de lectura silenciosa (hasta ahora, suponiendo que es la primera vez que se plantea esta actividad en el centro).

Al llegar a la biblioteca, los niños verán que hay una hoja con un número en cada uno de los puestos. Al mismo tiempo, cada niño, según acceda a la biblioteca, tiene que coger un papel con un número de una caja, y el papel que coja determinará el sitio en el que ubicarse. Para todas las sesiones esto será así, de forma que en cada una de ellas los alumnos estarán próximos a otros de forma aleatoria, rompiendo agrupaciones habituales y con el objetivo de fomentar que haya un mayor intercambio de opiniones.

De forma previa a esta sesión, la profesora habrá preparado el vídeo https://www.youtube.com/watch?v=5GrPwHrc3HI en la pizarra digital, pausado en el minuto 1:15. Se trata de un vídeo del lanzamiento de una nave espacial, y donde se puede escuchar la secuencia “12, 11, 10, 9… ignition” y el ruido de los motores en el despegue de la nave. La pantalla estará apagada.

Una vez sentados en sus sitios, se pedirá a los niños que cierren los ojos y que no los abran bajo ninguna circunstancia, hasta que se indique lo contrario. La profesora dará al play, dejando que los niños escuchen desde el minuto 1:15 y hasta el 1:35 la secuencia de despegue de la nave espacial y el rugido de los motores, y desde el minuto 1:35 hasta el 2:20, leerá en voz muy alta, por encima del sonido del vídeo, el primer párrafo del libro, que dice así:

“La pequeña nave ascendió por el espacio como una flecha plateada, una luz atravesando la negrura del infinito, abandonando la superficie lunar con una grácil curva para ganar altura y alcanzar su órbita adecuada. La estableció con la siguiente maniobra, y pareció flotar desde allí, a unos pocos cientos de kilómetros, mientras rodeaba, por primera vez ese día, el satélite de la Tierra.”

Después de la lectura se parará el vídeo, y se pedirá a los niños que abran los ojos. La profe estará de pie, con el libro en sus manos, abierto por la primera página, pero forrado con papel, de forma que no se podrá ver el título del mismo.

En primer lugar, se lanzará a toda la clase la pregunta “¿Qué acaba de suceder?”. Con esta pregunta habrá niños que posiblemente digan que la profe ha leído un libro, otros dirán que ha despegado una nave espacial, otros que hay una nave espacial rodeando la Luna…. Todas ellas serán por supuesto respuestas válidas, y así habremos conseguido ya generar debate, escuchar ideas diferentes y acercar a todos los niños al libro que vamos a leer.

Después de esta puesta en común la profesora leerá el siguiente párrafo, paseando alrededor de las mesas:
“Era una hermosa nave, triangular, con el morro sobresaliendo igual que un desafío por encima de la convergencia de las alas. La luz del lejano Sol, al incidir sobre su fuselaje, la hizo brilla como una estrella más. Una estrella con vida en su interior.
– Perfecto – dijo Zion.”

Después, preguntando a todos los niños, se les pedirá que adivinen quién es Zion y que describan cómo creen que es. Se apuntará en una pizarra lo que va diciendo cada uno. Si se repite varias veces la misma idea, se apuntará un “palito” al lado de dicha idea.

A continuación, se leerá el siguiente y último párrafo de la primera página del libro:
“Conectó el piloto automático, que ya recibía las órdenes del ordenador central según el programa de vuelo, y, aunque continuó atento a cuanto le rodeaba, se relajó lo suficiente para desperezarse. Realmente la misión comenzaba allí. Una misión, sin embargo, rutinaria. La misión de todos los días.”

Se preguntará a los niños sobre la “misión de todos los días”, para que mediante una lluvia de ideas se planteen diferentes alternativas.

Hasta ese momento no se habrá revelado el título del libro, pero en ese momento la profesora pedirá un voluntario para quitar el forro de papel al libro y este voluntario se paseará por toda la biblioteca con el libro ya sin forro para que todos los niños puedan ver la portada, contraportada, el título y el autor.

Se les pedirá a los niños que imaginen la historia, ahora que saben el título y que han escuchado la primera página. [Actividad “Imaginar la historia a partir del título” (s.f.)]

Con todas estas actividades se pretende crear misterio sobre el libro y despertar la creatividad del lector (Labajo, s.f., p.50), para así generar interés por la lectura del libro.

Con esto finalizaría la sesión de inicial de animación lectora, y se pedirá a los niños que, para la semana siguiente, lean el capítulo 1 y sólo el 1 porque en la siguiente sesión hablaremos de lo que han leído, si les ha gustado o no…

Durante la lectura
Todas las sesiones que se lleven a cabo durante la lectura van a tener la misma estructura. Se fomentará que participen todos los niños que lo desean, respetando a aquellos que no quieran expresarse en voz alta, dando tiempo para que vayan integrándose con cada sesión cada vez más en la lectura. 

La actividad “Imagínate tú” se usa con frecuencia; no la referenciaré cada vez que la use, por evitar repeticiones.

Durante la lectura, queremos que los niños experimenten lo que describía Pullman (2004): “… cuando leemos un libro no es como escuchar una conferencia, sino como tener una conversación. Hay un ir y venir. El libro propone, el lector pregunta, el libro responde, el lector lo tiene en cuenta. Somos activos en este proceso. […] podemos estar de acuerdo o no estarlo” (Clark, Christina & and Rumbold Kate, 2006). En las sesiones de acompañamiento se pretende precisamente enseñar a los niños a tener esa conversación. Algunos de ellos ya se habrán preguntado algunas de las cosas que se proponen en las sesiones, o se habrán imaginado en esas circustancias en las que está nuestro protagonista, pero otros no; a todos ellos se les guiará para que acaben sintiendo el libro y conectando con él, para aprender a disfrutar de la lectura.

Sesión 1: Capítulo 1
En primer lugar, se pondrá en común el argumento del primer capítulo. Se recuperarán las notas que se habían tomado en la primera sesión sobre quién era Zion y cómo era, para ver cómo de cerca hemos estado de adivinarlo.

Después se plantearán las siguientes situaciones, preguntas y/o actividades:
  • En este capítulo parece que Alam y su padre, Zion, no están muy de acuerdo con algunas cosas. ¿Qué opináis vosotros, quién tiene razón?
  • ¿Alguna vez os pasa el no estar de acuerdo con lo que vuestros padres os piden o con lo que deciden? ¿Me podéis poner un ejemplo?
  • En este capítulo se habla de “la locura de los seres humanos”. ¿A qué creéis que se refiere el autor con esta frase?
  • Imaginad por un momento que sois Alam y que el trabajo de vuestro padre es ser guardián de la Luna. ¿Cómo os sentiríais, os gustaría acompañarle en su misión diaria? 
El capítulo finaliza cuando Alam le pide a su padre que le cuente la historia de la Luna. Lo pide insistentemente y con mucho deseo. De hecho, la última frase del capítulo es “Y ante la renovada expectación de su hijo, comenzó a hablar”. En este libro pasa, en general, tal y como pude reflejar en el trabajo del primer bloque, que se genera mucha expectación a lo largo de toda la historia. Creo que esto facilita enormemente la animación lectora, porque el libro por sí mismo ya genera la intriga y el deseo de seguir leyendo. Aprovechando este fin del primer capítulo, se preguntará a los niños sobre lo que ellos creen que puede ser la “historia de la luna”. Se les pedirá que, para la siguiente sesión, lean el capítulo 2. 

Sesión 2: Capítulo 2
Después de revisar el argumento de esta parte, se expondrán poco a poco las siguientes cuestiones y actividades específicas:
  • ¿Creéis que las guerras surgen normalmente por lo mismo que surge la que se explica en este capítulo? ¿Qué otras cosas pueden hacer que surja una guerra? ¿Hay guerras en el mundo hoy en día?
  • En un momento de este capítulo, Alam se estremece al pensar que la Luna casi fue destruida en el pasado, porque la Luna es su casa. ¿Os habéis sentido así alguna vez, atemorizados porque a algo o alguien que apreciáis le pueda pasar algo malo?
  • La nave en la que viajan se llama “Paz-1”. ¿Por qué pensáis que ha elegido el autor ese título?
Para generar expectación en la lectura del siguiente capítulo, se preguntará a los niños qué imaginan que es la “base lunar”, ya que es este el lugar al que se encaminan cuando finaliza este capítulo.

Sesión 3: Capítulo 3
Una vez puesto en común lo sucedido en el capítulo 2, y de haber revisado quiénes habían acertado con lo que era la “base lunar”, se propondrán estas preguntas:
  • ¿Qué es anhelar algo? Que cada uno de vosotros comparta con el resto de compañeros algo que anhele ahora mismo, o que haya anhelado en el pasado.
  • Parece que Alan está impaciente por ir a la Tierra, pero todavía no puede hacerlo. Seguro que de vez en cuando os pasa algo parecido… ¿con qué, o cuándo?
  • ¿Creéis que a Alam en la Tierra lo recibirían como a un “bicho raro” como él dice, sólo por haber nacido en la Luna? Si así fuera, ¿qué les diríais a los terrícolas vosotros?
  • ¿Alguna vez os habéis sentido como un bicho raro, o habéis pensado respecto a alguien que lo es?
  • ¿Os generan los olores recuerdos o sensaciones, como le pasa a Alam con el olor de su madre? ¿Alguno que queráis contarle a vuestros compis?
  • ¿Por qué están saliendo de la Tierra cada vez más naves, para no volver? ¿Creéis que podría suceder, si no cuidamos nuestro planeta, que algún día no podamos vivir todos en él?
  • ¿Cómo creéis que seréis vosotros con 10, 12 o 15 años? ¿Qué haréis?
  • Cuando Alam cumple 15 años parece que suple a su padre en algunas de las tareas de él realiza en su trabajo. ¿Qué os parece, os gusta la idea de haceros mayores y tener 15 años? ¿Por qué?

Este capítulo, de nuevo, acaba generando mucho suspense, con esta frase “Alam cumplió diecisiete años. Y entonces…”. No hace falta decir que la pregunta será, cómo no, ¿Qué pasa cuando cumple 17 años? ¿Qué os imagináis? 

Sesión 4: Capítulo 4
De igual forma que en otras sesiones, se revisará si habían imaginado lo que iba a suceder, y se aprovechará esta sesión también para preguntar si les está gustando el libro. Después se plantearán estas preguntas:
  • ¿A quién le apetece contar algo que le haya pasado hace poco, cuando le iban a dar una noticia, y estaba nervioso o ansioso, como Alam y su familia cuando suena el intercomunicador espacial?
  • ¿Os cae bien Blaya? ¿Os recuerda a alguien?
  • Cuando habéis visto que Blaya se refiere a la Luna como “pedazo de roca que gira en torno a la Tierra”, ¿qué habéis sentido?
  • ¿Cómo creéis que se sienten Alam, Hayla y Zion cuando les dicen que tienen que abandonar la Luna y partir a un planeta lejano?
  • ¿Qué opináis sobre la regeneración de la Tierra en el futuro de la que se habla en este capítulo?
Al final de esta sesión, se va a pedir a los niños que antes de leer el siguiente capítulo, se pongan en la piel de Alam y escriban un correo electrónico a Blaya (con ayuda de sus padres), diciéndole a ella lo que cada uno de ellos ha estado pensando después de la conversación que han tenido a través del intercomunicador. Pueden mostrarle a Blaya que están contentos de que les vayan a recoger dentro de un mes para salir de allí, que no les apetece irse de la Luna, que quieren volver a la Tierra… lo que cada uno piense que diría si fuera Alam y estuviera exactamente en esa situación. Se les dirá que después de escribir el correo electrónico lo envíen a la dirección de la profesora, y a continuación lean el capítulo 5 y 6. En la siguiente sesión, se leerán de forma anónima todos estos correos.

Sesión 5: Capítulos 5 y 6
Esta sesión dará comienzo con la lectura en voz alta de los correos que ha recibido la profesora (que simula ser Blaya). Según se vayan leyendo, se irá viendo cuánto se acerca cada uno de ellos a lo que realmente sucede en estos dos capítulos, y a continuación se hará un resumen, entre todos, del argumento de las páginas leídas.

Las cuestiones específicas para esta capítulo serán:
  • Al principio nuestros protagonistas están raros… ¿qué les pasa?
  • ¿Qué es eso de “luchar por comprender”?
  • Parece que después de llevar 3 semanas tristes, hay un momento en el que de repente, los padres de Alam se ponen muy contentos y sin decirse lo que están pensando, saben en qué está pensando cada uno de ellos. ¿Te ha pasado eso alguna vez a ti?
  • ¿Te imaginabas que iban a tomar esta decisión? ¿Tú que habrías hecho, imaginando que tienes 17 años y estás en esa misma situación? ¿Por qué?
  • ¿Cómo le sienta a Blaya la decisión que toma la familia? Ponte por un momento en el lugar de Blaya e imagina que ella no ha vivido en la Luna sino que lleva viviendo en la Tierra mucho tiempo y ha visto cómo se ha ido muriendo. ¿Entiendes ahora que se enfade un poco cuando escucha que se quieren quedar en la Luna? Si fueras Blaya, ¿cómo se te ocurre que podrías intentar hacerles cambiar de opinión?

Con este capítulo acaba la primera parte del libro, ni más ni menos que con unas frases que casi dejan sin respiración: “Intercambiaron una mirada final, una despedida. Después la comunicación se cortó. Y los tres quedaron solos.”

Lo que los niños han visto es que empieza ahora la segunda parte del libro, llamada “La viajera de las estrellas”. Es el momento de dedicarle un buen rato a imaginar qué va a pasar en la segunda parte, y no sólo en el siguiente capítulo. Para fomentar que la creatividad de los niños siga volando, y para generar más expectación, la profesora habrá preparado una carta simulada del autor, Jordi Sierra, que leerá a los niños, y que dirá así:

“Estimados lectores,
Si estáis leyendo esta carta es porque habéis leído ya la primera parte de mi libro “El guardián de la Luna”, y estáis a punto de empezar a leer la segunda parte. Espero de corazón que os esté gustando. Veréis, tengo un pequeño problema y me gustaría pediros ayuda. Estoy pensando escribir una tercera parte para este libro, pero de las alternativas que se me ocurren, ninguna de ellas me acaba de gustar. Necesito que os leáis la segunda parte del libro con mucha atención y que, cuando hayáis acabado, me enviéis una carta a la dirección que hay en el remite dándome ideas. No sé qué me pasa, pero no se me ocurre cómo continuar la historia. Por favor, escribidme pronto, estaré esperando vuestras cartas.
Cordialmente,
 Jordi Sierra”
[Actividad “La carta del autor”]

Sesión 6: Capítulo 7
El comienzo del primer capítulo de la segunda parte es muy impactante. Cuando uno lo lee, no puede dar crédito a lo que ha sucedido. Las emociones que trasmite son muy intensas, y creo que es lo que se debe trabajar con los niños en la sesión presencial.
  • ¿Qué habéis sentido al descubrir que los padres de Alam ya no están con él y que está solo en la Luna? ¿Qué sentimientos habéis tenido?
  • ¿Habéis echado alguna vez a alguien mucho de menos?
  • Alam está construyendo una nave para volver a la Tierra. Es una tarea muy complicada y que requiere mucho tiempo. ¿Qué creéis que haríais vosotros en esas circunstancias?
  • Por cierto, ¿qué os parece que Alam no se peine ni se afeite, y que esté contraviniendo las reglas de higiene que tenían antes?
Se me ocurre contarles a los niños que cuando yo leí ese capítulo lloré al saber que los padres habían muerto. La intención de esta “confesión” es ver si alguno de ellos se anima a decir que él/ella también, o si me miran como si estuviera loca… Creo que una forma de conectar con un libro es sentir lo que sienten los personajes, la profunda tristeza de Alam por la pérdida de sus padres, en este caso.

Para cerrar la sesión se planteará la actividad “El sí o el no”, con respecto a lo que va a suceder en el capítulo 8. Los niños preguntarán a la profesora cosas que creen que podrían suceder, y ella responderá sólo “sí” o “no”. Se centrará únicamente en el siguiente capítulo, el número 8. Si en alguna de las preguntas hay unanimidad, la profesora lo recordará, para la siguiente sesión.

Sesión 7: Capítulo 8
En esta sesión se recordarán aquellas preguntas, si las hubiera, de la actividad “El sí o el no” en la que todos los niños contestaran lo mismo, y se verá entre todos si han acertado o no. Después, se plantearán estas preguntas:
  • Alam habla de avances y fracasos en su trabajo de construcción de la nave. Dice que los avances le llenan de alegría y los fracasos le abaten. ¿Os pasa a vosotros eso también? ¿Cuándo?
  • Parece que Alam, aunque algo le salga mal, sigue adelante, ¿verdad? ¿Os parece que es un chico valiente?
  • ¿Por qué creéis que está a punto Alam de no hacerse la revisión médica semanal?
  • Cuando Alam ve algo en el radio-faro contuvo la respiración y se pasó una mano por los ojos como si tuviera una brizna de polvo. Además, de repente sus rodillas se doblaron, incapaz de sostenerle. ¿Por qué le pasa todo esto?

Sesión 8: Capítulo 9
En este capítulo se presentan una serie de hechos que generan al lector cierto nerviosismo con lo que está pasando. Se va a intentar trabajar sobre estas sensaciones, tratando de poner a los niños en el lugar del protagonista.
  • ¿Por qué está tan nervioso Alam y por qué siente miedo? En su situación, ¿os habría pasado a vosotros también?
  • El tiempo pasa lento para él, porque está nervioso y pendiente sólo de lo que está aproximándose a la Luna. ¿Qué haríais vosotros en su lugar para distraeros y no estar tan nerviosos, y dejar de pensar sólo en eso?
El final de este capítulo vuelve a dejar de nuevo al lector con gran intriga sobre lo que la última frase significa: “La señal […] fue identificada como parte de un equipo de mantenimiento de vida”. Se les preguntará a los niños qué creen que es un equipo de mantenimiento de vida, y si alguno de ellos lo adivina, se reconocerá ante todos que lo ha adivinado. Es un equipo que mantiene con vida a un ser vivo, por lo que eso quiere decir que…. Y ya no se dirá nada más (quiere decir que en la nave espacial hay un ser vivo).

Sesión 9: Capítulo 10
Para esta sesión sólo se planteará una pregunta, tratando de que, a partir de ella, surja un buen debate sobre el nerviosismo o lo inquietos que ellos pueden estar en determinadas ocasiones. La pregunta es:
  • ¿No os ha parecido que el autor consigue trasmitir muy bien lo inquieto que está el protagonista mientras espera a que la nave se abra? ¿Qué habéis sentido mientras lo leíais?
De nuevo este capítulo cierra generando expectación absoluta: “Y junto a él, los sistemas que le mantenían en funcionamiento, activo, vivo. Tan vivo como el ser que dormía en su interior”.
En ese momento, se va a pedir que cada niño diga quién es el ser que duerme en el sarcófago, y se irá apuntando en la pizarra. Se quedará en que en la sesión de la semana siguiente se verá quién ha acertado. Se les recordará que ya pueden leer hasta la última página del libro.

Sesión 10: Capítulos 11 y 12. Epílogo & Sesión de cierre
En esta sesión se plantearán preguntas relacionadas con estos dos capítulos y con el epílogo:
  • ¿Cómo creéis que reaccionaríais si fueras una astronauta como Eda que sale de su planeta para una misión de 5 años pero cuando despierta descubre que ha estado hibernada 200 años?
  • Si tú fueras Alam y recibieras la visita de alguien en la Luna después de llevar 15 años solo, ¿qué harías con tu huesped?
  • Imagina la noche anterior a un viaje que vas a hacer, por ejemplo cuando te vas de vacaciones, en verano, o en navidad, lejos de tu hogar. ¿Qué sueles sentir?
  • Imagina ahora que el lugar al que viajas está mucho más lejos, y que no vas a poder volver a lo que ha sido tu hogar hasta entonces. ¿Qué crees que sentirías? ¿Qué te llevarías a ese viaje?
  • ¿Por qué crees que Alam mete en la nave las tumbas de sus padres?
  • ¿Conoces alguna frase parecida a la que aparece en el libro: “Un pequeño paso para la humanidad. Un gran paso para el ser humano”?
  • ¿Te recuerdan a algo los nombres Alam y Eda? ¿Crees que el autor quiere decirnos algo?

Como la lectura del libro ya ha finalizado, es el momento de poner en marcha la memoria a medio y largo plazo tal y como se utiliza en la lectura (Labajo, s.f. a, p.52) y realizar síntesis globales, extraer conclusiones, relaciones entre personajes, interpretaciones y valoraciones.

Para ello, se pedirá a los niños que, de forma voluntaria, sinteticen todo el libro ante el resto de sus compañeros, pensando que le tienen que explicar a alguien que no ha leído el libro de qué trata. Con esta actividad cubrimos alguno de los objetivos expuestos en el párrafo anterior.

Para finalizar, entraríamos en el ámbito de la huella emocional que todo libro que nos ha gustado debe dejar en nosotros. Creo que es muy importante inculcar este hábito tras la lectura de un libro que nos ha capturado. La huella emocional es aquello que queda después de la lectura, al revivir momentos desde los propios esquemas de pensamiento y de valores, y relacionando la obra con el contexto propio (Labajo, s.f. a, p:53). Intentaré averiguar que qué emociones ha provocado en ellos la lectura de este libro, cómo se han sentido y si a día de hoy hay algo que les haga sentirse así, en su vida o en su día a día. Con ese objetivo plantearía estas preguntas, recuperadas del trabajo del bloque 1:
  • En el final del libro, Alam y Eda están a punto de emprender el viaje de regreso a la Tierra, y sienten miedo, desconcierto, esperanza… ¿Creéis que es normal tener estos sentimientos ante lo desconocido? ¿En qué situaciones sentís vosotros esto? [Aquí pienso que con suerte podrían expresar que les da miedo el cambio a secundaria que está por llegar, o alguna situación familiar complicada que puedan estar atravesando…]
  • Alam consigue al final del libro lo que siempre había querido: volver a la Tierra. ¿Si hubiera decidido con 17 años irse a otro planeta, o si no hubiera sido tan tenaz con la construcción de la nave y con la vigilancia del espacio que tenía encomendada, ¿lo habría conseguido? [Claramente no. Lo ideal sería que la lectura del libro les haya hecho detectar que depende de ellos en gran medida conseguir lo que se propongan.]
Para cerrar esta sesión (es posible que haya que hacerlo en dos horas, porque tiene bastante contenido), les recordaría que aquellos que quieran, pueden preparar una carta o correo electrónico para contestar a Jordi Sierra sobre cómo podría continuar una tercera parte de este libro.
También les pediré que, de forma opcional y sólo si el libro les ha gustado mucho, elijan una de las siguientes actividades para realizarla en casa y después traerla al cole y exponerla delante de los compañeros de otra clase que no conocen este libro:
  • Dibujar un cómic de tantas viñetas como se quiera, de una parte del libro o de la totalidad.
  • Realizar un dibujo de su personaje favorito.
  • Preparar mímica (gesticular) sobre algo del libro que les haya gustado.
  • Preparar un tráiler, anuncio o un eslogan para dar publicidad al libro.
  • Grabar algún párrafo del libro y enviarlo por correo a la profesora, para que ella lo pueda poner en la otra clase.
  • Inventar una carta que podría haber escrito alguno de los personajes a sus lectores.
Con todas estas actividades, ellos se pondrán en el lugar del profesor, y llevarán a cabo una actividad de animación con otros compañeros. Es importante destacar que esta actividad sería opcional, para que los niños animen a otros compañeros a leer un libro que les haya gustado (Labajo, s.f. a, p:53).

Conclusión
Siempre he pensado que es complicado que un niño al que no le gusta leer, llegado un curso algo avanzado de Primaria, pueda “engancharse” a la lectura. Sin embargo, gracias a esta actividad he sido consciente de que no sólo es posible, sino que debe ser una tarea más del maestro el conseguirlo (o al menos, intentarlo con mucha energía). Para los niños que ya hayan descubierto el placer por la lectura, esta actividad será muy grata y posiblemente les reeducará en la lectura, ya que creo que muchas veces leen y olvidan analizar y sentir. Para aquellos que no hayan tenido la suerte todavía de conectar con los libros, poco a poco lo irán consiguiendo, con actividades como éstas, que ojalá se hicieran más en los colegios. Me gustaría concluir con una frase de Sheldrick-Ross, McKechnie & Rothbauer (2005), que dice así: “Aunque la piedra angular del hábito de la lectura se adquiere en la edad temprana, sabemos que nunca es tarde para empezar a leer por placer”. ¡A por ello!

Bibliografía

Comentarios

  1. Hola compañera y enhorabuena por el trabajazo desarrollado.

    Un matiz que remarco personalmente: En la parte del documento de Irune que dice "En CADA UNA de las sesiones de acompañamiento, debes empezar poniendo en común lo que los niños han leído..." pude ver que en algunos capítulos, NO en TODOS, no refleja la puesta en común de la lectura de lo que han leído.
    Una pregunta tipo como "¿Qué ha sucedido en el capítulo?" puede servirte para trabajar la puesta en común.

    Es una observación y espero que te sirva si lo crees oportuno.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Hola Iván, ¡muchas gracias por leerme! ¿Sabes? Me parecía muy repetitivo lo de siempre preguntar sobre qué habían leído, pero me parece fenomenal tu propuesta, es una pregunta muy sencilla e informal y me parece una genial idea para empezar aquellas sesiones en las que no preguntaba por lo que habían leído. Muchas gracias, ¡la incorporo en breve!
      Gracias!

      Eliminar
  2. Está perfecto, Amaya.

    Recuerda que siempre partimos de la comprensión denotativa (por eso preguntamos de una u otra forma por el argumento de lo leído) para sustentar posteriormente sobre ella la comprensión connotativa.
    Los niños han de ver que, así como la segunda es personal y, en ocasiones diferente o contraria a la de otros miembros del grupo, la primera ha de ser común. Unos pueden recordar más o menos detalles que otros, pero la línea argumental siempre será la misma para todos los lectores. Además, siempre tenemos niños cuya competencia lectora está por debajo de la media de la clase, otros que tienen mala memoria, o, simplemente, que no han podido leer durante la semana. Poner en común lo leído y recordar el argumento, nos permite que estos niños no se descuelguen de la sesión.
    A ti te parece repetitivo porque has escrito sesión tras sesión pero, precisamente esta repetición hace que los niños interioricen la estructura de las sesiones de acompañamiento y sepan a qué se atienen.

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